Se habla mucho de lo que pasa cuando no se visita al dentista todo lo que se debería o de forma regular. Lo cierto es que muchas personas lo que hacen es posponer o incluso llegan a evitar las visitas al dentista, algo que se puede producir por falta de tiempo, tener miedo o por creer que cuando no sé siente dolor es que no existe ninguna clase de problema.
La verdadera realidad es que la salud de nuestra boca precisa de la atención preventiva, y en este sentido las consecuencias de no acudir al dentista pueden acabar suponiendo más que la clásica caries. Hablamos desde problemas estéticos hasta otras patologías de mayor gravedad, donde los riesgos son elevados y pueden acabar afectando a la boca y a la salud general del cuerpo. Como sabemos de la importancia que tiene todo esto, hemos querido preguntar a los expertos, donde los profesionales de HQ Tenerife nos van a contar de manera más detallada qué problemas son los que derivan de no visitar al dentista y por qué deberías hacerlo.
¿Cuáles son los problemas bucodentales más habituales por falta de revisiones?
Al no ir al dentista de manera regular, el primero de los impactos se va a producir en la boca. Vamos con los riesgos de no hacerlo:
Caries que no se detectan
Una caries de las que podemos denominar incipiente puede tratarse con un empaste que puede ser fácil, pero cuando no se detecta a su debido tiempo puede que requiera endodoncias o incluso hasta el punto de que se tenga que extraer la pieza dental.
Enfermedades periodontales
Cuando se acumula sarro y placa es posible que se produzca inflamación en las encías, la llamada gingivitis, que tiene el riesgo de que acabe en la pérdida de dientes.
Halitosis
El mal aliento aparece cuando hay falta de higiene y cuando no se han tratado los problemas como es debido.
Desgaste dental
Aquí las fisuras, el bruxismo o un mal alineamiento pueden llegar a ser peores, cuando no se tiene la supervisión de un profesional que sea el adecuado. Existen una serie de pequeños problemas que se resolverían de forma sencilla mediante una revisión que pueden acabar siendo una gran complicación que va a precisar de tratamientos más dilatados, invasivos y costosos.
Impacto en la salud general
El caso es que la salud de la boca se conecta de forma directa con la del resto de nuestro cuerpo. Existen una serie de consecuencias de no visitar al dentista y no solo afectarán a su sonrisa, también van a afectar al propio bienestar en general. Diversos estudios médicos nos demuestran que las infecciones periodontales tienen relación directa con las enfermedades de carácter cardiovascular, diabetes, problemas a nivel respiratorio o hasta las complicaciones que puede haber con el embarazo. Todo ello se produce porque las bacterias que hay en la boca es posible que pasen a la sangre y algunos puedan quedar afectados.
Todo esto hace que sean importantes las revisiones dentales, además de la estética. Estamos ante un problema de nuestra salud en general y también que busca prevenir las enfermedades crónicas.
Complicaciones visibles y funcionales
Existen otras consecuencias de no rendir visita al dentista periódica, que son aquellos efectos que se pueden ver en la boca y la función a nivel masticatorio.
Manchas y coloración en el esmalte
El que no se hagan limpiezas profesionales termina causando que el diente vaya perdiendo brillo y se acumulen pigmentos del café, vino o del tabaco.
Dientes flojos o movilidad
Son consecuencia de patologías periodontales que no se han tratado.
Problemas en la mordida
Cuando no se detecta a tiempo el desplazamiento o desgaste de las piezas dentales, es posible que aparezcan dolores en la mandíbula o las clásicas cefaleas.
Pérdida dental
De las complicaciones más costosas y graves, puesto que tendrás que someterte a un implante o prótesis.
Debes tener claro
A pesar de los miedos y rechazos que se pueda tener a la visita al dentista, lo cierto es que, si te pones en sus manos contarás con una buena salud bucal y evitarás los efectos visibles y a nivel funcional que tiene una boca mal cuidada. No renuncies a tu autoestima y a contar con una buena calidad de vida.
Eso sí, siempre elige a una buena clínica de confianza y que tenga una reputación contrastada. Muchas veces se mira el precio, pero sin pararnos a pensar que los profesionales al final tienen que pagar unos materiales que son caros y también su formación, que además se hace de manera continua. Lo más importante que tenemos es la salud, así que no la descuides.