Adaptándonos a los cambios

Adaptándonos a los cambios

Hay muchas empresas que saben estar en el momento justo, pero normalmente es porque ya sabían que algo iba a ocurrir. Son empresas con visión de futuro que saben anticiparse. Es muy normal que cuando algo triunfa, todos siguen el mismo camino como corderos, está claro que el éxito no es para todos, sino para los que saben llegar los primeros. El ejemplo más claro lo tenemos hoy en la empresa  Giona Premium glass, que ha aprovechado el boom que se vive en cuanto a beber gintonics para convertirse en una referencia.

Así crearon Giona, la marca de cristalería profesional, una gama de productos basados en los principios de la marca, diseño, calidad y resistencia. Todas sus copas y vasos han sido elaborados con cristal de máxima dureza y transparencia mediante una tecnología de fabricación muy exigente, dando lugar a copas de gin tonic, combinados, copas de cóctel y vasos whisky de apreciable elegancia y aptos para uso profesional. Hablamos de una empresa innovadora, especializada en el diseño y comercialización de productos para el mercado de bebidas, pretende así dotar a la hostelería de productos de calidad, que permitan ofrecer un servicio diferenciado.

Un minucioso estudio de mercado y el exigente sistema de fabricación de sus productos les han llevado a unir en perfecta armonía en sus vasos, copas para cóctel y combinados y en la copa especialmente diseñada para Gin Tonic: capacidad, dimensiones y resistencia, aspectos clave que han originado productos para los más exigentes, que desean mostrar la mejor versión de sus preparados. Beber en este tipo de copas es garantía de calidad, ya que son elaborados en cristalino de alta calidad, lo que les otorga un brillo y claridad permanente, todo ello unido a una tecnología de fabricación que le aporta una alta resistencia. Adiós a eso de poner los combinados en vasos de plásticos y en un recipiente que casi no sabía a nada.

Cada bebida en cada copa

Y es que cada bebida se tiene que servir en su copa correspondiente. El vino tiene que hacerse siempre en copa. Ahora bien ten en cuenta que las formas curvas de una copa pueden hacer que el vino sepa mejor o peor. El fondo redondeado ayuda a airear el vino y a dejar oler correctamente su aroma. Su parte superior debe finalizar en forma cónica, hacia el interior, para no dejar escapar la esencia.

Si cierro los ojos y recuerdo una celebración siempre ha estado presente el champán o el cava, y más si pensamos en las Navidades. Pero para brindar bien se tiene que hacer en copas altas con forma de flauta, la razón de su altura es para ayudar a preservar el carbono del cava y como parte estética deja ver sus burbujas. Y por supuesto, cuanto más frío esté mejor.

Llega una edad en la que el vermut se convierte en el protagonista de las salidas.  Hay cuatro tipos de vasos: El típico del corto de cerveza; el vaso un poco más ancho y un poco más alto, de cristal algo más gordo y muy cómodo -el más clásico-; la copa ovalada sin pie -es como una copa de coñac sin la parte inferior- ; y, no podía faltar, la de Martini. Y que sepas que el vermut siempre tiene que servirse en vaso corto, nada de largo.

Combinados

Para terminar nos ponemos de gala y nos tomamos unas copas. No seas ansioso, nunca deben servirse hasta el borde. Se llenan, más o menos, hasta la mitad o un poco más. Las bebidas alcohólicas largas, como le vodka o el whisky, se sirven en vasos altos. Si se toman on the rocks, el famoso que solamente se toma con hielo en las películas, se toman en vasos anchos cortos.

Por el contrario si vas a beber ginebra, el recipiente que mejor le viene es la copa de balón. Al sujetarla por el pie evita calentar el cristal, que los hielos se derritan y que se pierda el efecto. Y por supuesto que la copa sea Giona, que es donde se nota la calidad de una bebida.

Pues bien, todos estos detalles les  ha sabido poner en funcionamiento Giona para crear una web que es referente y donde puedes encontrar el tipo perfecto de copa para cada bebida.

 

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