¿Quieres emprender con tu propio podcast o programa de locución?

¿Quieres emprender con tu propio podcast o programa de locución?

Los podcasts se están volviendo cada vez más populares entre el público, y por lo tanto cada vez es más la variedad de oferta en el sector y los aficionados a la locución que quieren formar parte de la tendencia. Sin embargo, no todos tienen el presupuesto necesario para apartar un espacio en un estudio profesional. Lo bueno es que, esto no es un impedimento para el emprendimiento, ya que no es tan difícil montar tu propio estudio en casa siempre que puedas conseguir el equipo necesario.

A esto se le conoce como  home studio y consiste simplemente en montarse un estudio de grabación en tu propio domicilio. De hecho, es más común de lo que crees; y es que muchas de las grabaciones que escuchamos hoy en día en la televisión o en la radio, se hacen en un estudio casero. Un estudio que el propio locutor acondiciona para poder trabajar desde allí.

Si es verdad que te  puede sonar algo desafiante el hecho de construir tu propio espacio para grabar tus locuciones profesionales, pero no hay porque asustarse, en verdad es bastante sencillo. Un estudio de grabación casero en realidad no necesita de todas las instalaciones con las que cuenta un estudio profesional, empezando porque sólo para grabar tu voz no necesitas grandes espacios, ni mucho más personal. Además, con todas las nuevas tecnologías que se pueden encontrar en el mercado hoy en día, lograr una calidad máxima en el sonido del audio está a nuestro alcance fácilmente; y en muchos casos por precios asequibles.

David Kano, CEO y productor del Estudio Silencio con larga trayectoria en el mundo de la locución, nos explica todo lo que necesitamos para  montar un estudio de grabación casero.

1. Un ordenador

Por supuesto, lo primero que necesitamos para montar nuestro estudio en casa es un ordenador. Ya sea un PC o un Mac, este debe ser lo suficientemente potente para gestionar sonido. Así que para asegurarnos de que tenga esta capacidad nos debemos fijar en dos aspectos fundamentales a la hora de la compra:

  • que tenga un procesador potente.
  • que cuente con una memoria RAM extensa.

Estos dos elementos funcionarán como el cerebro de nuestro estudio, así que lo mejor es asegurarse de que son de calidad. Además, que si cumplimos estos dos requisitos, el resto es todo cuestión de gustos y necesidades.

En este punto también es importante valorar si queremos un ordenador de sobremesa o portátil. Por ejemplo, esta última opción cuenta con menos prestaciones, pero tiene la ventaja de poder trabajar donde quieras.

2. Software de edición o DAW.

El DAW (Digital Audio Workstation) es el software que te permitirá grabar, editar, masterizar, mezclar, o hacer todo tipo de arreglos en tus grabaciones desde tu ordenador. Algunos de los más recomendados son: Pro Tools, Cubase, Sonar, Audition o Studio One, pero existen infinidad de alternativas más en el mercado, de todos los niveles y precios. Solo es cuestión de hacer la investigación necesaria y elegir el que más se ajuste a tus necesidades y presupuesto.

Una opción muy recomendable es Audacity, una herramienta muy fácil de utilizar gracias a que es intuitiva y lo mejor de todo, gratis. Esta te permite grabar, editar, mezclar, digitalizar otras grabaciones, grabar sonidos que se estén reproduciendo en tu ordenador e importar y exportar proyectos en diversos formatos de archivo.

3. La interfaz de audio.

También conocida como tarjeta de sonido, esta es la pieza de hardware encargada de conectar tu ordenador con el resto del equipo de producción. Por lo tanto, es necesaria a la hora de gestionar las entradas y salidas del ordenador, así como para procesar el sonido, y convertir la señal analógica en digital, y viceversa.

Como con todos los elementos de la lista, también tienes opciones de diferentes gamas y que se ajustan a todos los tamaños de bolsillo. Lo mínimo que necesitas es  una interfaz de 2 canales, por lo que si no tienes un gran presupuesto, no necesitarás invertir mucho en este punto de la lista.

Algunas las mejores interfaces en relación calidad/precio son las siguientes:

  • Focusrite Scarlett 2i2.
  • Presonus AudioBox.
  • Steinberg UR824.
  • M-Audio M-Track 2x2M.

4. Los auriculares de estudio.

Hay dos tipos de auriculares de estudio fundamentales que debes evaluar:

  • Auriculares cerrados para pre-escucha. Ofrecen un aislamiento del exterior, pero con una calidad de sonido menos real y son imprescindibles cuando grabamos con micrófonos. Puedes probar los Sennheiser HD280 o Sony MDR 7506.
  • Auriculares abiertos (o semi-abiertos) para mezclar. Estos ofrecen una mejor calidad de sonido, pero menos aislamiento. Son ideales para la fase de mezcla, ya que producen un sonido más natural y de mayor calidad. Los Beyerdynamic DT990 Pro o AKG K-701 son una muy buena opción.

5. Monitores de estudio.

Los monitores son otra herramienta indispensable para tu estudio casero. Necesitarás unos «planos», que reproduzcan el más amplio rango de frecuencias posible, y que permitan obtener un sonido neutro, es decir, que no «adornen» el sonido.

Estos monitores sirven justamente para supervisar nuestro trabajo. Cuando estemos grabando usaremos auriculares y apagaremos los monitores, mientras que cuando estemos trabajando sobre el audio es cuando vamos a necesitarlos.

Algunas buenas opciones en el mercado son: Mackie MR524, M-Audio BX8 D2 o YAMAHA HS8

6. El micrófono.

Este sin duda es uno de los elementos básicos para montar tu estudio de grabación en casa. Necesitarás un micrófono de calidad que te permita grabar la vozdirectamente desde una línea de entrada. Así que lo mejor es que optes por un micrófono de condensador por ser los mejores para grabar tu voz sin distorsión.

Algunos de los micrófonos más clásicos y con mayor diafragma son: Rode NT1A o AUDIO-TECHNICA-AT2020 y AT4040. Esta última opción tiene un diafragma avanzado y tensado específicamente para proporcionar características de sonidos suaves y naturales, por lo que es muy recomendable.

Sin embargo, el rey de los micrófonos desde hace varios años es el Neumann U87, ya que combina una alta sensibilidad, que da un sonido muy detallado, con una respuesta frecuencial que colorea agradablemente la mayoría de las voces. Eso sí, es una opción solo para los que puedan costear su precio.

Para los que tengan recursos más limitados, igual hay muy buenas opciones, como son:

  • Shure. Una de las marcas más populares recomienda dos de sus modelos: KSM27 y KSM44. El primero se trata de un micrófono para cualquier tipo de grabación. El segundo, es de gama alta y es ideal como primera opción en un estudio de grabación de gran nivel.
  • AKG. Esta marca recomienda su modelo estrella; el AKG C414, aunque el C214 también es un producto interesante. Ambos de gran calidad.
  • Electro-voice. Se trata de micrófonos dinámicos, como el RE20, que funciona perfecto para cabinas de radio y cabinas caseras de voiceover.

7. Los accesorios.

Además del equipo básico, sin el que tu estudio no podría funcionar, también hay cierto equipo que más allá de ser imprescindible, nos aporta comodidad a la hora de trabajar. Entre estos están:

  • Pie de micro. Lo necesitas para fijar el micrófono a la altura de tu boca y obtener una mejor calidad de sonido.
  • Los filtros anti-pop. Estos se tratan de una malla que acondiciona el micrófono, para que los “golpes” de las “S” y las “P” no se marquen demasiado en las grabaciones, mejorando la calidad del audio.
  • Stand para hojas o atril. Como ya de seguro sabes, sirven para colocar las hojas de tu guion y poder manejarlas cómodamente mientras trabajas tu audio, a la altura que más te convenga.

8. Cabina

Por último, pero no menos importante, vamos a hablar de la insonorización del espacio. La acústica de la habitación suele ser el inconveniente más habitual a la hora de montar un estudio en casa, ya que por lo general, las habitaciones de una casa no tienen una buena acústica y debemos acondicionarlas de forma que podamos adaptarlas.

Si estás comenzando de seguro optarás por la opción más económica. Por ejemplo, puedes empezar creando tu estudio en un espacio cerrado, una habitación pequeña, un rincón previamente insonorizado para aislarlo del ruido. Para esto solo necesitas comprar una espuma especial que absorba el sonido, evitando rebotes, y colocarla alrededor del espacio de tu estudio.

De lo contrario, si puedes invertir más en tu negocio, entonces la mejor opción es una cabina insonorizada. Para esto, debes hacer una investigación exhaustiva, consultar con expertos y documentarte de toda la información necesaria para elegir la opción que mejor se adapte a ti.

En este sentido, una de las decisiones que deberás tomar es si tu cabina será fija o portátil. Por ejemplo, existen opciones básicas de cabinas modulares portátiles que se pueden personalizar según tus gustos y necesidades con puertas de vidrio, diferentes dimensiones y colores, diseños de paneles acústicos y soportes configurables entre sí para dar forma a tu cabina idea; siendo las cabinas Demvox y Studio Bricks de las opciones más valoradas y con mayor calidad en el mercado.

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